¡Auténticos jabatos!
El Racing demuestra que está muy vivo ganando, de forma muy justa, al Sabadell
"¿Feliz? Esa palabra se queda muy corta para definir cómo nos sentimos. Muy muy felices. Por los tres puntos, que eran vitales, y por el trabajo enorme del equipo". Alejandro Menéndez compareció en la sala de prensa, tras el partido tremendamente satisfecho por el triunfo, más que justo del equipo, pero consciente de que quedan otras tres finales más. "Ahora, la más importante es el próximo domingo, ante el Guadalajara. Esta ha sido una victoria muy importante que nos sirve para seguir en la lucha. Pero Sabadell ya pasó, así que ahora nos tenemos que centrar en el domingo. Este equipo está muy vivo y con su afición lo conseguirá seguro".
Y no era nada fácil este encuentro. Primero por la ansiedad. La victoria era fundamental, clave en el devenir del campeonato. Los tres puntos eran el único objetivo posible. Y eso desgasta. Ser consciente de una necesidad tan imperiosa, siempre desgasta y puede ser una arma de doble filo. Segundo, por el estado del campo. En Sabadell cayó el Diluvio Universal. Hubo un auténtico aguacero antes y durante el encuentro. Sólo parón un instante y fue en el minuto 35 de la segunda parte. Eso hizo que el campo comenzara muy encharcado y se pusiera muy pesado. Pero el equipo "supo manejar todas las situaciones. La necesidad, tuvo la paciencia necesaria, contundencia, aprovechó las ocasiones que tuvo y supo jugar con el estado del césped", como dijo el entrenador.
En definitiva, los jugadores fueron auténticos jabatos, no escatimaron esfuerzos, lo dieron todo sobre el campo, completaron un gran partido y fueron justos merecedores de la victoria. Porque en la Nova Creu Alta, 20 años después, volvió a ganar el que se jugaba algo. Si en el 93, el equipo cántabro obtuvo un triunfo muy necesario, más lo era en la actual campaña y lo volvió a lograr. Demostrando, además, de salida que el equipo quería la victoria y no iba a conceder ni un solo milímetro a su rival en la búsqueda del triunfo.
En el once, Alejandro Menéndez apostó por introducir cambios. Mario, Francis, Bocanegra, Crespí y Tiago; Yuste y Gullón; Jairo, Ferreiro, Assulín y Quini. La primera parte bien pudo irse al vestuario no solo ganando, sino con el partido encarrilado. Ocasiones tuvo para ello, pero tuvo que esperar hasta el 45, justo al borde del pitido final, para ver el 0-1 en el marcador. Fue obra de Jairo, que vino precedido de una gran jugada entre Tiago-Ferreiro-Assulín. Jairo controló en la frontal, se fue en horizontal y con su pierna derecha marcó el tanto verdiblanco. Sicológico. Muy merecido. Toda la plantilla corrió a abrazarse, liberándose de esa presión, consiguiendo más que un tanto, una bombona de oxígeno.
Tranquilidad y sentencia
Y en la segunda parte, más de lo mismo. La afición local pitaba, como hizo la de Almería, hace bien poco. El Racing era muy superior, buscaba continuamente las contras y las llegadas al área rival. A los 20 segundos ya hubo una ocasión, a los 5 minutos otra, en el 6, una más y en el 7, el gol. Martí Crespí, la cabeza, Samuel en propia puerta (es lo que dio el colegiado en el Acta del encuentro). 0-2. Por fin un partido se ponía de cara.
El equipo estuvo enorme. Los goles le dieron tranquilidad, supo jugar con esa ventaja en el marcador, matar el partido, defender incluso con comodidad y contundencia. No pasó demasiados apuros, tan sólo al final, entre los minutos, en lo que va del 42 al 45, el Sabadell tuvo de ocasiones claras, que desbarató un soberbio Mario. En definitiva, un triunfo realmente merecido que otorga vida a un equipo que ha demostrado compromiso, entrega, ilusión, fé y sacrificio. Una plantilla volcada con un objetivo común y que está dispuesta a dejarse el alma, a realizar un trabajo sobrehumano como el de esta noche.
El equipo regresa ya en autobús a Cantabria y entrenará nada más llegar, con la mente puesta ya en el domingo y en el Guadalajara. Porque esta noche toca disfrutar, pero a partir de mañana, trabajar más duro aún para en nuestra casa, en Los Campos de Sport, junto a nuestra gente, intentar el asalto final, conseguir un triunfo vital, clave, fundamental, que nos permita salir de los puestos que por historia y afición el Racing no merece. Juntos, podemos. Queremos, creemos y, con la ayuda de todo el racinguismo, saldremos.
FICHA:
C.E. Sabadell: Nauzet, Juanjo, Hidalgo (Longás, 73), Ramírez, Aníbal (Gato, 60), M. Lanza, Pablo Ruiz, Collantes, Tortolero, Moha (Uli Dávila, 54) y Samu
Racing: Mario, Francis, Bocanegra, Crespí, Tiago Pinto, Yuste, Gullón, Jairo (Óscar Pérez, 77), Ferreiro (Dorca, 81), Assulín y Quini (Koné, 86)
Árbitro: Piñeiro Crespo (c. asturiano). Amonestó a los locales Hidalgo, M. Lanza, Pablo Ruiz, Tortolero y Uli Dávila; y al racinguista Marcos Gullón.
Goles: 0.1, minuto 45: Jairo. 0-2, minuto 52: Crespi (aunque el acta dio a Samuel en propia puerta)
Incidencias: Jornada número 39 de la Liga Adelante. Estadio Nova Creu Alta. 2682 espectadores. Llovió de forma abundante antes y durante el encuentro. Terreno de juego muy encharcado y, al final, pesado. El Racing, que volvía al estadio del cuadro arlequinado 20 años después, vistió con su equipación del Centenario.
