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ACTUALIDAD
EL RACING NO LOGRA ROMPER LA MALDICIÓN, PERO SIGUE SEXTO

Los cántabros, que no ganan en Barcelona desde hace 25 años, no merecieron la derrota en el Nou Camp

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Una verdadera lástima. El Racing no mereció la derrota en el Nou Camp, pero perdió. Pudo marcar al inicio del partido, incluso empatar tras la reanudación, pero no lo consiguió. El gol de Henry, tras aprovechar un maldito rechace, sirvió para que los azulgrana sumaran los tres puntos a costa de un equipo que luchó, peleó, gozó de oportunidades y provocó que, en ocasiones, la grada pitara a su propio equipo. La maldición (no ganan los cántabros en el feudo blaugrana desde hace 25 años) continúa. De todas formas, el Racing sigue sexto y se mantiene con 5 puntos de ventaja en las posiciones europeas.
“Estoy muy contento y satisfecho del trabajo del equipo, del esfuerzo y del trabajo de los jugadores. Hemos hecho un buen partido y no quedamos lejos de puntuar. Duele perder contra el Barça en un rechace de una jugada de estrategia, pero en fin. Creo que pudimos marcar al inicio y empatar en los primeros quince minutos de la segunda mitad, pero no lo logramos y lo pagamos”, comentó Marcelino tras el encuentro. Ese es el mejor resumen del choque.
 
Dentro de las curiosidades que da el fútbol, antes del encuentro en las filas del Racing se podían destacar varias:  tres catalanes (Oriol, Serrano y Sergio Sánchez) retornaban a su casa, si bien dos –lateral e interior-  lo hacían a la casa pero del equipo que, tradicionalmente, ha sido su enemigo directo (por su pasado perico); era el primer partido en el Nou Camp para algunos racinguistas, caso de Fabio Coltorti, Tchité, Iván Bolado...; y por parte culé, volvía Messi tras su lesión, jugaban tras conocer que su máximo rival –el Real Madrid- había ganado por 0-2 y aún permanecía en el recuerdo el 0-0 cosechado en Los Campos, primer encuentro de la temporada, primeras críticas que cayeron sobre el equipo azulgrana.
Pero una vez que rueda el balón todas estas cuestiones son mera anécdota. Es, entonces, cuando todo el protagonismo lo adquieren los verdaderos artífices, los que se dejan absolutamente todo en el campo por defender unos colores, en nuestro caso, los del Real Racing Club. Marcelino dejó en el banquillo a Garay, Pinillos y Colsa, dando entrada a Sergio Sánchez, César Navas y Jordi F., en su lugar. El objetivo, sin embargo, eera el mismo: buscar dar una nueva alegría a la hinchada verdiblanca y a los numerosos cántabros que se dieron cita en el Nou Camp. 
La primera parte puede resumirse en dos momentos: el primero, los pitos que la grada dedicó a su equipo, mientras la presión del Racing dejaba sin efecto la calidad azulgrana; el segundo, el gol de Henry, que echó por tierra todo el buen trabajo desarrollado por los jugadores verdiblancos. Y fue una pena, porque varias fueron las aproximaciones que tuvo el conjunto cántabro. Así, en el minuto 5, Oriol remataba fuera la falta que se botaba desde  el lateral derecho del ataque racinguista; en el 8, Tchité desbordaba a su par pero no acertó a terminar la jugada que llevaba ya peligro; en el 14, contra que monta Coltorti que saca con la mano muy rápido sobre Serrano, este deja el esférico para Bolado centra, sin encontrar rematador.
La primera jugada de peligro para el Barça llegó en el minuto 18, avance cortado bien por César Navas. Y tras la jugada de Bolado, que dejó para que Tchité lanzase fuera, llegaron los minutos de mayor agobio local. Fueron tan sólo 9 minutos, pero lo que no encontraron en la jugada del minuto 21 o en la de Bojan en el 24, lo lograron tras un fallo en el saque de esquina botado a la derecha de Coltorti. El despeje cayó en la cabeza de Henry que no perdonó.
A partir de ahí, control del Racing, aproximaciones al área, como en el 29, cuando Tchité buscó la cabeza de Iván Bolado y, ante el murmullo de la grada, la defensa blaugrana despejó el peligro. O la del 31, con el pase de Bolado al que no llega Tchité y Serrano lanza fuerte, pegando la pelota en el cuerpo de un zaguero. El Nou Camp enmudeció, incluso comenzaron a escucharse pitos, silbidos de desaprobación para su equipo.

Tras el descanso, Marcelino dio entrada a Pablo Álvarez, en detrimento de Iván Bolado. Los racinguistas comenzaron muy pronto a buscar la meta del arquero rival. Así, no habían pasado dos minutos y Pablo, Jorge y Serrano ya habían buscado fortuna, aunque sin encontrarla.
Tampoco hubo suerte en la jugada que protagonizó Serrano que se plantó delante del portero, conectando un gran lanzamiento, obligando a Valdés a realizar una de las mejores paradas del encuentro (por cierto que la réplica la encontraría con la mano que sacó Coltorti en el 25, cuando Messi ya estaba dispuesto a cabecear). En el 12, nueva ocasión racinguista, sin conseguir el objetivo, mientras el Barça gozaba de un par de disparos desde la frontal que fueron rechazados por la defensa verdiblanca.
La salida de Messi fue muy coreada por la grada, mientras la parroquia racinguista asistía atónita a un nuevo susto: Tchité se quedaba en el suelo y era sustituido por Pinillos (todo quedó en ese mero sobresalto, afortunadamente).
Los minutos fueron pasando sin que los cántabros sufrieran, pitando los seguidores culés e intentando, los racinguistas, sacar petróleo de alguna contra o jugada de estrategia. Pero no hubo forma. El partido se murió sin que el marcador se moviese de ese 1-0, con el que, de forma injusta, terminó la primera mitad.
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Derrota cántabra que, sin embargo, no hace mella en la clasificación, puesto que los resultados dejan, una semana más, a nuestro representativo en posición de privilegio, en zona Europea, sextos, manteniendo los cinco puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor.
Pasado el encuentro del Nou Camp, el equipo regresará mañana a Cantabria para comenzar a trabajar con el único punto de mira puesto en el encuentro del próximo jueves, el choque de cuartos de final de la Copa del Rey, partido que enfrentará al cuadro verdiblanco y al Athletic de Bilbao en Los Campos de Sport.
Pasado el encuentro del Nou Camp, el equipo regresará mañana a Cantabria para comenzar a trabajar con el único punto de mira puesto en el encuentro del próximo jueves, el choque de cuartos de final de la Copa del Rey, partido que enfrentará al cuadro verdiblanco y al Athletic de Bilbao en Los Campos de Sport.