Skip to main content
ACTUALIDAD
EL RACING NO SE ENTREGÓ NI CON UN AMPLIO MARCADOR EN CONTRA

El Betis se mostró como un rival muy exigente pero los racinguistas reaccionaron en la segunda parte (3-1)

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!
El Racing concluyó su racha de resultados positivos con una derrota (3-1) en el feudo del Betis que tuvo mucho de honroso. Cayó con la cabeza bien alta, ante un rival superior que ha sacado fruto a sus altas inversiones del pasado verano (más 30 millones) y que en la cancha demostró parcialmente su superioridad.
Sin jugar mal, sino todo lo contrario, los racinguistas se encontraron con un contrario ambicioso, con buen juego, calidad y alto nivel técnico. “En la primera mitad nos superó un equipo que fue mejor”, señaló Muñiz. Pero el Racing no se entregó ni durante ese periodo. Errores o infortunios puntuales, a la postre, fueron decisivos en la confrontación en cancha andaluza. La presión bética. Los marcajes severos. La capacidad andaluza para evitar que el Racing plantara su fútbol en la cancha local....Fueron detalles que demostraron que, a pesar de la derrota, el conjunto que dirige Muñiz está en una línea más que esperanzadora y que posee capacidad para afrontar con buenos resultados una liga muy exigente.
RESISTIR Y NO ENTREGARSE

“Con un centro del campo poderoso y unos delanteros muy peligrosos el Betis se mostró muy fuerte, pero creo que hicimos méritos para conseguir más. Pero la mala suerte, esta vez fue así, nos perjudicó”. Y algunos goles llegaron, de acuerdo con lo que apuntaba el técnico Muñiz, cuando el Racing tenía controlado el partido.
 
No fue fácil resistir a un oponente en vena, como el Betis. Así en el minuto 13 Damiá envió al larguero y balón botó fuera de la línea de gol. Replicaba el Racing, sobre todo, con coladas de Serrano por la izquierda, y en el 15 Marcano remató de cabeza a la salida de un córner y el balón se fue desviado junto a la cruceta. La rapidez, la facilidad del balompié bético y el peligro local certificaban lo exigente que era el encuentro. El Racing ni se entregó, ni cedió, pero se topó con un Betis que le plantó cara con un buen plantel
“Con un centro del campo poderoso y unos delanteros muy peligrosos el Betis se mostró muy fuerte, pero creo que hicimos méritos para conseguir más. Pero la mala suerte, esta vez fue así, nos perjudicó”. Y algunos goles llegaron, de acuerdo con lo que apuntaba el técnico Muñiz, cuando el Racing tenía controlado el partido.
DAR LA CARA

En la segunda mitad  los racinguistas no sólo dieron la cara, sino que, además, lograron, por fin, meterse en la parcela bética. “El Racing tuvo amor propio en todo momento, siguiendo a pesar del 3-0 lo que demuestra el espíritu de este equipo”. Muñiz aceptaba cierta superioridad bética, pero no se entregaba y por ello adelantó posiciones, colocó a Pereira por la banda izquierda, con Juanjo acompañando a Tchité. Volvió a a los cuatro delanteros natos y Juanjo mismo cabeceó en los primeros instantes de esta fase, prueba de que se trataba de atajar la diferencia de dos goles con que el Betis había concluido el primer tiempo.
 
El ímpetu y la facilidad de combinaciones racinguistas en la zona ancha se tradujo en alguna ocasión, como el centro de Pereiray remate de Tchité en boca de gol, que Casto sacó a una mano. El Betis poco inquietada porque el Racing no le dejaba. Tan sólo una contra de Sergio García, que atajó Toño en su salida a la frontal. Pero el infortunio siguió haciendo daño a los cántabros. Si en el segundo tanto un balón que tocó Navas llegó a Emaná, en el 26 una cesión apurada de Sepsi permitió la anticipación y gol de Sergio García.
En la segunda mitad  los racinguistas no sólo dieron la cara, sino que, además, lograron, por fin, meterse en la parcela bética. “El Racing tuvo amor propio en todo momento, siguiendo a pesar del 3-0 lo que demuestra el espíritu de este equipo”. Muñiz aceptaba cierta superioridad bética, pero no se entregaba y por ello adelantó posiciones, colocó a Pereira por la banda izquierda, con Juanjo acompañando a Tchité. Volvió a a los cuatro delanteros natos y Juanjo mismo cabeceó en los primeros instantes de esta fase, prueba de que se trataba de atajar la diferencia de dos goles con que el Betis había concluido el primer tiempo.
Hasta el final no se entregó el Racing. A pesar de resultado tan adverso (3-0)  actuó como si todo estuviera en juego. Llegó un brillante gol de Munitis y, al menos, se cayó dando la cara y con todo el honor. Así terminó un partido en el que los detalles puntuales resultaron más decisivos que el balompié en general. El Racing hizo, en suma, mejor balompié de lo que el resultado definitivo indica.
FICHA TÉCNICA

Real Betis Balompié: Casto, Nelson, Arzú, Juanito (Melli m. 54), Fernando Vega, Memet Aurelio, Capi (Juanmi m. 91), Damiá, Emaná (Riveroa m. 84) y Sergio García.
 
Racing:
Toño, Pinillos, César Navas, Marcano, Sepsi, Munitis, Colsa (Sergio Canales m. 73), Lacen (Edu Bedia (m. 73), Tchité, Pereira y Serrano (Juanjo m. 46).
 
Árbitro:
Miguel Ángel Ayza Gámez, valenciano. Amonestó a Nelson m. 20, Pinillos m. 21 y Juanma m. 46.
 
Goles:
1-0  
 m. 26 Pase de Emaná en la frontal del área a Sergio García, quien se marca por el centro de la portería.
 
2-0  m. 37 Jugaba por la banda y línea de fondo de Sergio García, con pase atrás que desvía César Navas hacia Emaná y éste golpea a placer.
 
3-0
  m. 71 Cesión corta de Sepsi al portero Toño, se interpone Sergio García y marca de envío raso cruzado.
 
3-1 m. 85 Munitis controla el balón y metros antes de llegar al borde del área golpea y el balón describiendo una parábola, entra alto por la derecha de Casto.
Casto, Nelson, Arzú, Juanito (Melli m. 54), Fernando Vega, Memet Aurelio, Capi (Juanmi m. 91), Damiá, Emaná (Riveroa m. 84) y Sergio García.Toño, Pinillos, César Navas, Marcano, Sepsi, Munitis, Colsa (Sergio Canales m. 73), Lacen (Edu Bedia (m. 73), Tchité, Pereira y Serrano (Juanjo m. 46).Miguel Ángel Ayza Gámez, valenciano. Amonestó a Nelson m. 20, Pinillos m. 21 y Juanma m. 46.
Incidencias: El Racing no fue autorizado, por coincidencia de colores, a utilizar la camisola verde y negra a cuadros. Al carecer de otra indumentaria propia hubo de jugar con un extraño uniforme a rayas azules y blancas, con la publicidad y escudo del uniforme tapados. El árbitro alegó que la camisa verdinegra incitaba a la confusión, especialmente a los jueces de línea a la hora de ver los fueras de juego. Más de 35.000 espectadores en el estadio bético.

FOTOGRAFÍAS GENTILEZA DEL DIARIO AS