Acosta, Jairo y Nahuelpán lesionados en un partido de trabajo a destajo
El Racing cosechó su tercer punto de la temporada en Gijón (0-0). La igualada premió, sobre todo, la extenuante tarea defensiva, atando en corto las intentonas asturianas. Contadas oportunidades de gol hubo en el área verdiblanca, consecuencia de la solidez defensiva aplicada a domicilio. No abundaron, pero también llegaron varias contras en un encuentro al que el Sporting no supo sacar la ventaja que pretendía por su presión y necesidad. Las lesiones de Acosta, Jairo y Nahuelpán fueron el precio de punto tan trabajado.
Racing y Sporting volvieron a ofrecer en El Molinón el típico partido de rivalidad y combatividad. La necesidad de sumar puntos al comienzo de la competición, la obligación de agradar a las aficiones propias y la sensación de que para los dos era una gran oportunidad condicionaron el choque. Así, toda la primera parte resultó muy disputada. Más de músculo o pelea que de calidad. La iniciativa atacante fue de los astures, pero la defensiva de los cántabros. Los locales dominaron si bien la organización y entrega cántabra lograron que apenas crearan ataques peligrosos. Fue una misión, en gran medida, resuelta con éxito pues se trataba, lo qu no resultaba sencillo, de desactivar a un contrario agobiado y presionante.
En todo este periodo apenas hubo lances de gol. Por el lado del Sorting un cabezazo de André Castro en el minuto 17 que atajó Toño casi sobre la línea de gol. En el 43 buena y precisa jugada de contragolpe de Trejo, con pase en profundidad a De las Cuevas y entrega atrás, al segundo palo, donde Ayoze, con gran parte de la portería a su disposición, remató cómodo pero desviado. Por el bando racinguista más trabajo de contención que peligro en las réplicas. Varias acciones estuvieron cerca de consolidarse y en el 44 Nahuelpán remató fuera desde el borde del área.

Desarticular al rival
El interés se centró, preferentemente, en la tarea táctica y en la demostración de la capacidad del Racing para controlar al rival, así como la desarticular todos sus planes ofensivos. Los jugadores de Súper preferían aguardar en su media cancha y empezar la faena sobre la línea divisoria o un poco más adelante. Era entonces cuando el conjunto se mostraba solidario, listo, decidido a anular la presunta creatividad del Sporting y destruyendo más que elaborando.
El infortunio golpeó al Racing cuando se lesionó Acostá en el 17 y abandonó la cancha cinco minutos después. Desde entonces subió el ritmo y la presión rojiblanca. Los de Súper se veron forzados a retrasar líneas y a justificar, sobre todo, su creciente fama de equipo sólido en retaguardia. En el apartado defensivo la lección fue positiva, por cuanto apenas, como se apuntó, hubo lances de gol para los gijoneses. Faltaba, únicamente, sobreponerse a la persistencia del Sporting y no perder la compostura. Los asturianos también tuvieron su revés cuando se lesionó Nacho Novo en el 32 y entró Trejo. El encuentro se tornó trabado, difícil trabajo y quedaba por ver quién era capaz de desatascar aquello.
Los remates de Arana y Munitis
La segunda parte pareció comenzar con mejores expectativas atacantes para los racinguistas. Tras la presión asturiana de la anterior fase adelantaron líneas, trataron de llegar más al área local sin olvidar la zaga. Y es que el Sporting buscó la acción rápida y a los diez minutos un remate de De las Cuevas fue enviado a córner por Álvaro. Hubo que aguardar hasta que se rondara la media hora de juego para anotar jugadas de algún peligro. El Racing siguió afanándose en su labor de control y en la pretensión de no dar concesión alguna al Sporting. Entraron Arana y Serrano, pero los rojiblancos llegaron, de forma aislada, en dos ocasiones. Una en el 28 con De las Cuevas rematando a la base del poste por fuera. Hubo algunas otras opciones, pero muy poco más.
El cuadro racinguista, desarrollando un 4-4-2, crecía, especialmente, en defensa. No perdía el sitio y hasta ensayaba algunas réplicas. Una en el 36, con tiro duro de Arana desde la derecha despejado por Juan Pablo y otras obra de Munitis, a un minuto del final, con chut desde la banda contraria y despeje, también a córner, del meta.
Todo el encuentro, prácticamente, fue una evidente demostración del progreso defensivo del Racing. Aun cuando todavía no haya sido posible disponer, por causa de las lesiones, de toda la plantilla, el conjunto de Cúper demostró en El Molinón sus avances. La labor de control en la zona ancha, la eficacia de la línea defensiva se completaron con un gran esfuerzo físico (de nuevo, como ante el Real Madrid, entrega hasta el agotamiento) y una evidente conjunción.

Parte médico
El partido de El Molinón tuvo consecuencias negativas para el estado físico de varios jugadores del Racing. Lautaro Acosta sufre una posible rotura del menisco externo. En la jornada del lunes se le efectuará una exploración más completa a fin de conocer si el diagnóstico se confirma. Jairo Samperio, padece un esguince del tobillo derecho y Nahuelpán un fuerte golpe en la tibia.
El equipo descansará el lunes y retornará a los entrenamientos el martes, a fin de preparar el encuentro frente al Rayo Vallecano que se disputará el sábado, día 1 de octubre, a las seis de la tarde en Los Campos de Sport.
FICHA TÉCNICA
Sporting: Juan Pablo, Lora, Botía, Iván Hernández, Canella, André Castro, Rivera (Nacho Cases 71), Ayoze (Sangoy 71), Novo (Trejo 32), De las Cuevas y Barral.
Racing: Toño, Francis, Álvaro González, Bernardo, Christian Fernández, Tziolis, Diop, Jairo (Arana 52), Nahuelpán (Óscar Serrano 76), Acosta (Stuani 21) y Munitis
Árbitro: Pérez Montero, Comité Andalu8z. Amonestó a los racinguistas Diop, Tziolis, Christian y Arana, así como a los locales Ayoze y André Castro.
Incidencias: Partido correspodiente a la sexta joranda del campeonato de Liga, disputado en El Molinón ante unos 22.000 espectadores. Asimismo acudieron cerca de 200 seguidores racinguistas que fueron saludados por jugadores verdiblancos al término de la confrontación. El Sporting ejecutó tres saques de esquina por seis el Racing.
Fotografías AMMEDIA
