Comunicado del Presidente del Racing, Ángel Lavín
La declaración pública que han hecho ayer Paco Liaño, José Antonio Saro, Tuto Sañudo y Pedro Alba, entre otros, constituye la mejor noticia que cabía esperar y desde aquí acepto, sin dejar pasar un solo día, su generosa oferta de colaboración. Pueden decir dónde y cuándo les parece bien que comencemos a colaborar, porque cada día que pasa es un día menos para dar la vuelta a esta situación.
La dimisión de los consejeros extranjeros es improbable. Hemos conseguido que reduzcan su participación al uno por ciento para que el Racing pueda ser adquirido por cualquiera que quiera poner el dinero, a diferencia de lo que hizo Montalvo que se reservó la mayoría, pero no les convencimos de que renunciaran a sus cargos, porque seguramente querrán ser testigos de quién les releva, o porque no les da la gana, o porque no se fían. Ellos sabrán. Tampoco estorban, porque no se implican en mi gestión diaria como presidente y consejero delegado.
Y mi propia dimisión se produjo, tácitamente, cuando convoqué la asamblea para aprobar la ampliación de capital, y cuando voté a favor de ella en dicha asamblea, porque de ese modo quien rescate el club me sustituirá. Así de fácil.
Lo que no haré es saltar al agua, dejando el barco encallar, porque los plazos legales y estatutarios exigirían meses hasta que se pudiera convocar otra asamblea y nombrar otro consejo y otro presidente y, entre tanto, el Racing habría desaparecido. Lo de la dimisión son historietas infantiles con las que algunos quieren entretener al personal y distraer la atención, para que pasen los días de la ampliación, diciendo que las uvas están verdes, cuando lo que hay que hacer es organizarse y aportar. Y les recuerdo que quedan sólo ocho días para que acabe la primera fase reservada a los accionistas. Al término del plazo, el día 17, tengo que abrir la segunda fase, salvo que dimitiera alegremente y con ello abortase la única maniobra que puede salvar a la empresa.
Se ha dicho hasta la saciedad: o se acude a la ampliación o se liquida la sociedad. Sin más. Así que bienvenida sea la noticia de la oferta de colaboración, pongámonos a ello, organícense, y desembarquen en el club: Saro, Sañudo, todos los jugadores que sean accionistas pueden acudir a la primera fase, para rematar la operación en la segunda. Así no habría lugar a que el consejo tuviera que elegir, en la tercera, entre varios interesados, porque los accionistas tienen preferencia en la primera y en la segunda. Esas uvas, las de los accionistas minoritarios, no están verdes, sino maduras, tan maduras que en solo una semana más corren riesgo de secarse y convertirse en uvas pasas.
No voy a dejar la empresa tirada
Pero yo ayer tenía que contratar un entrenador, poner los avales para poder competir otra temporada aunque sea en 2ªB, mañana tengo que ocuparme de comiencen los entrenamientos, preparar la campaña de abonos, definir todo lo de las secciones inferiores, y ajustar el personal a los ingresos esperables. ¿Creen que si dimito nombrará Mr. Alí un nuevo consejero delegado mañana mismo, o esta misma semana, a tiempo de evitar un desastre, o creen que mientras llega la noticia a Bahrein comenzaría la liga y desaparecería el Racing por no tener ni entrenador? Pues yo creo lo mismo que ustedes, que Credit Suisse embarcó a Cantur, a Montalvo, y al Racing, cobró su comisión y dejó esta papeleta, pero a mí me nombraron en una junta convocada por el juzgado, me inscribieron en el registro mercantil y no voy a dejar la empresa tirada y sin firma porque quienes lo piden no lo hayan pensado dos veces.
Y una última cosa: hay una plaza libre en el consejo, que dejó el último dimisionario. Eso sí que está a disposición del que designen, porque aquí no hay nada que ocultar. ¿No ven que cada dos meses se reúne una comisión de acreedores del Racing para vigilar que los exjugadores lleguen a cobrar algún día? Los ingresos del Racing son habas contadas y los gastos se pagan por la cuenta, de modo que ¡adelante! elijan a uno. A ser posible uno que no me haya metido una querella, si es posible, que por suerte hay muchos, muy sensatos, donde elegir.
Lo dicho: mañana mismo. O mejor, hoy. No quiero llamar a uno y que digan que por qué no llamo a otro, pero yo aquí estoy, como cada día desde hace un año, y espero su llamada. Por fin.
En la fotografía, el Presidente del Racing, Ángel Lavín.
