Assulin, tras jugada de Marcos Gullón, tuvo en sus botas en el último instante del encuentro, la igualada
Hay temporadas en las que ni siquiera la suerte está contigo. Hay campeonatos en donde la fortuna, en esos momentos en la que tanto la necesitas, te es esquiva. Y esta campaña es una de esas. Porque el equipo luchó ante un Villarreal que acabó encerrado y viendo cómo en la última jugada del partido, el Racing pudo empatar. El balón se quedó entre Marcos Gullón y Assulín. Lo intentaron los dos, primero uno, que controló perfecto y se la colocó y después el israelí que remató con la zurda; pero la bolita quiso salir fuera, rozando el palo izquierdo. Es lo que tiene no estar en gracia. Derrota cántabra en Vila-Real y fin del denominado Tourmalet. A partir de ahora, como insisten los jugadores: "a muerte, empezando por el viernes, frente al Barsa B, ante el que sólo vale ganar o ganar".
De salida, malas noticias para los cántabros. Martí Crespí había estado luchando contra su tobillo y el reloj. Lo intentó todo. Los médicos no pudieron hacer más. EL central probó... y vio que no pudo. El tobillo, más parecido a una bota, le dijo no y el entrenador, Alejandro Menéndez tuvo que recomponer el equipo. Yuste, incrustado en la defensa; Gullón, en la medular; y Barrio, a debutar con la elástica verdiblanca. "Sueño cumplido; lástima del resultado que era lo más importante", comentó el jugador.
Para colmo, enfrente un rival que llevaba 12 jornadas sin perder y al que tan sólo en una ocasión, a lo largo de la historia, el Racing fue capaz de doblegar; en Segunda, nunca. Maldición recordada, maldición cumplida. Y eso que el equipo luchó. Corrió hasta la extenuación, mostró su compromiso en cada instante y a penas dejó al cuadro local tener grandes ocasiones.
En la primera mitad, Uche remató fuera en un rechace de Yuste; en el minuto 16, Oriol centra desde la izquierda sin encontrar rematador; en el 40, jugada tonta del partido, con un balón que le queda a Gerard Moreno no acierta ante Mario, balón que sale bombeado y el cancerbero cántabro salta, atrapando la pelota fuera del área. Jugada peligrosa que terminó en nada. Y en el 42, gol anulado por un fuera de juego que señaló el colegiado. Por parte cántabra, Koné monta la contra, deja a la derecha para Jairo que centra y por muy poco no se llega al remate en boca de gol; en el minuto 24, Bocanegra remató un saque de esquina, fuera; en el 33, Andréu asiste a Juanmi que baja a pedirla a la zona de tres cuartos de ataque, controla, avanza y desde la frontal intenta sorprender al portero rival que saca de puños.

Cero a cero
Pero la segunda mitad comenzó de la peor manera que podía hacerlo. Andréu se tuvo que quedar en el vestuario por lesión (padece una dolencia en la parte posterior del tibial, teniendo que ser sometido a una prueba médica para determinar el alcance de su lesión). Y, para colmo, balón que Moi controla en el área, tras rechace de Uche, se va hacia el centro y bate a Mario, de tiro cruzado. De nada sirvió la jugada de estrategia en el minuto 4, que terminó en gol de Koné anulado por fuera de juego (momento que se ve en la imagen superior). Ni el tiro de Ferreiro, desde la izquierda, con rosca que buscaba la escuadra y que se marchó fuera. Ni el córner que tras rechace, óscar Pérez disparó arriba, alto. Ni la falta que en el 84 Yuste botó y Barrio terminó rematando. Ellos, tuvieron más posesión pero en ocasiones, dos lanzamientos arriba y un disparo de Moi Gómez, en el 76 que se marchó fuera.
Y cuando ya saboreaban la victoria los aficionados locales, llegó la mejor y más clara ocasión de todo el partido. Y fue para el Racing, que provocó que todos pidieran la hora y se quedaran con los brazos en la cabeza. Balón que se mete al área y se queda entre Gullón y Assulín. Ambos lo buscaron. El primero controla el balón que venía desde arriba, y cuando ya estaba dispuesto a disparar, en buena posición, Assulín lo intentó con su zurda, saliendo el esférico rozando el poste.
Es lo que tiene la maldición que parece perseguir al Racing en cada partido que disputa en este estadio, en donde tan sólo ha logrado ganar un partido en toda la historia y en Segunda, jamás lo consiguió. Esta vez a punto estuvo de empatar, pero las meigas hicieron su trabajo, un año más.
Tuvieron más posesión de balón, así estaba previsto, pero el partido lo tuvimos en nuestras botas al final del partido. El equipo se había merecido el empate, porque puso intensidad, velocidad, esfuerzo, sacrificio y se mostró competitivo", comentó el entrenador racinguista que ve cómo el calendario ahora marca otra fase: "llegan rivales más directos y en esta línea vamos a ganar muchos partidos. Hay que mantener esta línea de trabajo y ser siempre positivo, agarrarse al trabajo del equipo, que está a buen nivel, compitiendo y demostrando que quiere ganar cada partido. Vamos a sufrir, claro, pero vamos a lograrlo; seguro".
Tras el partido, el equipo regresó a Cantabria en autobús, descansando mañana y retornando a los entrenamientos el martes, a las 10,30 en La Albericia, para preparar el choque del próximo viernes, a las 21,00 horas, frente al Barcelona B. Para este partido, se recuperará a Francis, quien ya cumplió su partido de sanción.
FICHA TÉCNICA
Villarreal CF: J.C. Sánchez, Mario, Oriol, Musacchio, Uche, Cani (Trigueros, 58), Canteros (Marcos Senna, 69), Bruno, Moi Gómez, Pablo Iñiguez y Gerard Moreno (Perbet, 82).
Racing: Mario, Barrio, Bocanegra, Yuste, Tiago Pinto, Andréu (Óscar Pérez, 46), Gullón, Ferreiro (Quini,58), Juanmi, Jairo (Assulin, 72) y Koné.
Árbitro: Melero López (andaluz). Amonestó a los locales Oriol y Moi Gómez; a los racinguistas Barrio y Óscar Pérez.
Goles: 1-0. Minuto 46. Moi Gómez.
Indicencias. El Madrigal. Jornada número 35 de la Liga Adelante. Crespí no superó la prueba y tuvo que ver el partido desde el palco. Tarde soleada, unos 16º de temperatura y terreno de juego en excelentes condiciones.
